Camilo Andrés C.
En el trabajo se expresaba toda mi autoexigencia (autocrueldad, más bien, yo era mi peor juez y
verdugo), era el lugar donde los pensamientos intrusivos y hostiles aparecían y me hacían sentir
INSUFICIENTE, que fue la manera en la que me sentí en mi infancia, fue lo que siempre me dijeron
(siempre me faltaba el centavo para el peso cuando era niño). He ido descubriendo, que para no pensar y
afrontar esas cosas que me dolían repetía y repetía ese patrón: exigirme hasta el cansancio, hasta lo
imposible. Gracias por ayudarme a descubrir mi valor, mi suficiencia, mis posibilidades. Voy cambiando,
voy muy bien.
lauralía M.
Agradezco haber empezado el proceso terapéutico con Alejandra. Tuve ataques de pánico que empezaron en
el bachillerato (sin saber que eran ataques de pánico). Ponerle nombre a todas las cosas que me han
pasado durante mi vida académico y laboral me han hecho de a poco y a mi ritmo ir poniendo límites, eso
ha hecho toda la diferencia. Poner límites parece sencillo, pero es todo un aprendizaje.
Carolina Andrea M.
Desde niña fui “la mejor”, todo el mundo esperaba de mí “lo mejor”, entonces yo tenía que dar todo y más
y no era suficiente. Pienso en todo el dolor que atravesé y en que me gustaría haber conocido antes mi
valía real, lo que valgo como persona con mis imperfecciones. Tengo 45 años. Nunca es tarde.
Joy G.
Mi médico me recomendó a Alejandra, pues me hicieron muchos exámenes y no era una afectación orgánica
sino de mi alma y de mi mente lo que me hacía sentir ansioso, con taquicardia, con miedo, con
insomnio,inapetencia. No es fácil reconocer que algo emocional puede afectar tanto la vida, en todo caso
ha sido muy productivo e importante para mí hacerlo. Hoy me siento animado, con una perspectiva más
tranquila, pensando en emprender y en ser yo quien dirija mi vida, mis tiempos, mis espacios.
Daniel S.
Los jefes no eran del todo malos, ogros, inhumanos, era mi posición y lo que mostraba frente a ellos lo
que me dejaba en un lugar vulnerable y de indefensión. Considero que cada vez más tengo herramientas
propias para hacer frente a mi vida profesional.
Alberto F.
Agradezco el acompañamiento de la doc. Me siento más seguro de mí mismo, he aprendido a decir “no”, a
decir lo que quiero.