La depresión no siempre se ve como tristeza. A veces es apatía, desconexión, la sensación de estarviviendo detrás de un vidrio. Todo pierde color y cuesta encontrar un motivo.
Detrás de ese vacío suele haber algo callado: un duelo no hecho, un enojo que no encontrósalida, un deseo silenciado. Darle lugar a esa historia permite que la vida recupere, de a poco, unritmo propio.
